Esta receta es una antigua receta de mi madre, a la que le ido añadiendo cosas hasta llegar a obtener este magnífico plato del cual voy a dar la receta sin guardarme, como no podía ser de otra manera, ningún secreto o truco.
Es una receta, con la que podrás cumplir de forma extraordinaria con cualquier compromiso que puedas tener por exigente que este sea, a no ser que no le guste el cordero. El plato lleva un poco de tiempo, pero por el contrario no es excesivamente trabajoso, pues la mayor parte del tiempo se lo lleva el adobo y el asado, el resto no tiene trabajo.

Para hacer el cordero asado al horno, es necesario adobarlo con algunas hiervas toda la noche. En este caso he utilizado paletillas que son más sabrosas.

Ingredientes:

      • Una o dos piernas o paletillas de ternasco de aproximadamente 1 kilo y poco cada una.
      •  Romero
      •  Orégano
      • Sal gorda (un puñado pequeño)
      • Tres clavos
      • Diez granos de pimienta negra
      • 3 o 4 ajos, un poco al gusto
      • Media cucharadita de postre de pimentón dulce o picante, también al gusto
      • Un vaso de vino blanco
      • Un limón
      • Media cucharadita de mantequilla
      • Aceite

Elaboración:

Se introduce en un mortero el romero, el orégano, un puñado de sal gorda, los clavos, los granos de pimienta, los ajos cortados a trocitos y por último el pimentón.
Machacas en el mortero todos los ingredientes hasta que estén completamente mezclados. Lavas el limón y rallas la piel encima del mortero, aproximadamente la ralladura de medio limón. Añadimos a esta mezcla el aceite de oliva en cantidad suficiente para que cubra la mezcla del mortero. Revuelves para mezclar el aceite con el majado.
En una fuente donde vayas a asar el o las piernas, pones el cordero. Te aconsejo te coloques  unos guantes de latex, fundamentalmente, para que no te huelan las manos a la mezcla del majado siete días. Vamos a ir impregnando con la mezcla  y masajeando las piernas de cordero por todos los lados, hasta que no te quede mezcla en el mortero. Cubres la bandeja de asar con papel transparente y lo dejamos macerar toda la noche.
A la mañana siguiente, sacas el cordero de la nevera lo destapas y lo dejas atemperar antes de meterlo al horno.

Encendemos el horno y lo ponemos a temperatura baja (unos 180 º) introduces la bandeja con el cordero, al que previamente le  habrás agregado el vino blanco y un poco de agua.

Lo dejas que se vaya haciendo por espacio de 1 hora y media, cada tanto lo bañas con su jugo, es importante que la bandeja no quede sin líquido, si es necesario  le vas agregando agua.

Cuando haya transcurrido ese tiempo y  veas que la carne se va desprendiendo del hueso de la pata, lo das vuelta, le agregas el limón exprimido y la mantequilla por encima, subes la temperatura del horno a unos 220º y dejas que termine de hacerse y dorarse, aproximadamente media hora o menos, no te olvides de ir bañando con su jugo durante la cocción.

y Listo !!! a comer rápido que se enfría !!

Autor: Miguel Lafuente López