Hoy te voy a dar la receta de un Flan Casero cremoso y suave, no tiene nada que ver con los flanes comprados, hacía mucho tiempo que quería compartirlo en mi blog, pero mi familia no me daba tiempo a hacerle las fotos, no dejaban nada. Desde luego que es uno de los postres más fáciles y ricos de preparar, no falla nunca.

Ingredientes:

Para el flan

  • 4 huevos
  • 2 yemas
  • 600 ml. leche
  • 150 gs. azúcar
  • vainilla en rama

Para el caramelo

  • Azúcar hasta cubrir plenamente el molde
  • agua, una gotas
  • un chorrito de limón

Preparación:

En primer lugar, comienzas por el caramelo, yo lo hago directamente en el molde que vaya a usar, coloco el azúcar, las gotas de agua y el limón, teniendo mucho cuidado con los moldes que llevan agujero en el medio,  porque a medida que se va derritiendo, hay que mover el molde para distribuir el caramelo (yo no uso ninguna espátula)  y nos podemos quemar.

Una vez el caramelo adquiera color marrón…(ojo no te pases y se queme, le daría un gusto amargo) lo apartas del fuego y reservas. A continuación pones a calentar la leche con las semillas de la vaina de  vainilla, que es lo que verdaderamente da el sabor  (raspando con un cuchillo, las quitas), pero no dejes que hierva la leche, en cuanto calentó un poco, la retiras del fuego y la dejas reposar con la vainilla una media hora tapada.

Enciende el horno a una temperatura de 170º

Mientras tanto bates los huevos, las yemas y el azúcar, cuando la leche este  tibia le agregas el batido de huevos y a continuación lo vuelcas sobre el molde o flanera.

El flan se hace a baño maría, por lo que tienes que elegir una fuente o asadera que permita que el molde quede cubierto por lo menos hasta la mitad de agua, cuando le coloques el agua, es conveniente que esté caliente.

Lo mantienes en el horno por espacio de 50 o 60 minutos, depende del horno y del molde que elijas, para comprobar que está hecho introduces un palito de brochetta o cuchillo, lo que tengas. Yo lo saco del horno un pelin antes de que salga completamente limpio, le da una cremosidad que gusta a todo el mundo.

Cuando lo saques del horno, lo dejas enfriar a temperatura ambiente y luego lo llevas a la nevera, si es posible hasta el día siguiente, queda más rico de un día para el otro.