Nos ha pasado a todos, seguro, Aunque no lo queramos reconocer. Lo que es seguro y más probable es que hayamos comido con alguien que nos haya sorprendido con alguno de estos gestos en la mesa.
Ya hemos hablado en alguna ocasión del uso de los cubiertos, su colocación en la mesa y cada una de las utilidades. En esta entrada, pretendo hablar de los modales en la mesa,  no modales exquisitos, pero si mínimos para no hacer el ridículo ni que se acuerden de nosotros, por eso voy a enumerar las formas de no meter la pata en la mesa. Hay que aclarar que estas normas son de aplicación general y que cuando se está en confianza, en familia y con amigos íntimos, muchas de estas normas podrían quedar sin aplicación. Imaginemos: comer del plato del de enfrente, sería una norma de mala educación en una comida formal, pero en una comida con amigos, está permitido probar de otro plato para probar.
Voy a enumerar por orden de importancia las cosas que no debemos hacer ante una comida entre compañeros de trabajo o con personas con las que no tenemos una relación muy personal, entendiendo que las más importantes, deben ser de aplicación también en el ámbito personal y familiar.

1. No empezar a comer hasta que todo el mundo esté servido, exceptuando la situación de que la persona a la que le falta el plato, de su permiso para que al resto de comensales no se les enfríe el plato. Esta situación se puede dar en un restaurante.

2. Empezar a comer cuando lo hace el anfitrión/a

3. No hablar cuando se tenga comida en la boca, tampoco se debe masticar con la boca abierta ni meterse un nuevo bocado sin haber terminado el que se tiene dentro y desde luego no beber mientras se tenga el bocado en la boca.

4. Coger para ayudarse un trozo de pan, pero este trozo debe ser pequeño, el suficiente para ayudarse y no un trozo grande.

5. Es importante no escupir fragmentos de comida, tales como huesos o espinas, hay que procurar sacarlos con discreción y ponerlos a un lado del plato.

6. Intentar comer al ritmo de los demás comensales, ni más aprisa ni más despacio.

7. Procurar no accionar, señalar ni jugar con los cubiertos.

8. Procurar no hablar de temas que puedan producir rechazo o incomodidad a algunos comensales, tales como hablar de política de enfermedades y temas que rocen la escatología.

9. No mostrar con exageración lo rico que pueda estar la comida y si algo no nos gusta, no diseminarlo por el plato, para disimular. Es preferible dejarlo tal cual está como nos lo sirvieron. Nadie le preguntará nada de los motivos.

10. No poner nunca los codos encima de la mesa, ni extendidos de tal manera que ocupemos el sitio del comensal que tenemos al lado.

11. Limpiarse la boca, antes de beber, para evitar dejar marcas en las copas.

12. No limpiar los cubiertos ni las gafas con la servilleta o el mantel.

13. Dar las gracias cuando se le sirva

14. No es conveniente, en el caso de una comida de compromiso, quitarse la americana para comer en el caso de los hombres.

15. Las mujeres, si llevan un sombrero o una pamela, que es demasiado grande, está permitido quitársela par que no moleste al comensal de al lado, en el caso de que el sombrero sea tipo tocado, tiene que mantenerlo obligatoriamente.

16. En ningún caso, los hombres de llevar sombrero, pueden permanecer cubiertos.

17. No se debe jugar con la silla poniéndola en dos patas echándose hacia atrás ni aflojarse el cinturón.

18. Por último y no menos importante es no utilizar el móvil absolutamente para nada. Esto es una advertencia nueva, perteneciente al uso de las nuevas tecnologías, que en más de una ocasión han creado algún conflicto y no siempre con gente joven

Todas estas cuestiones, que muchas parecen una perogrullada, son situaciones que el que escribe las ha vivido, aunque muchos de los lectores no den crédito de ello. Para algunos, al leer esta entrada, les parecerá sorprendente que algo que ellos consideran normal, sea un acto de descortesía o que no se pueda hacer en una mesa.

Llegados a este punto tengo que remitir al lector a la entrada realizada explicando la utilización de los cubiertos e incluso el idioma de los cubiertos. Este apartado es muy importante, no para actuar con educación, si no para pasar desapercibido por unas prácticas sociales que se supone todos debemos conocer.
Autor: Miguel Lafuente