Si alguna vez te has preguntado porqué son tan buenas las lentejas, te daré algo de información sobre esta fabulosa legumbre, que seguro que no sabías. Recuerdo de pequeño indefectiblemente la frase que se decía con este plato delante: “Lentejas comida de viejas, si quieres las comes y si no las dejas”  ¿De dónde viene esta frase?, pues se supone que las lentejas no era precisamente el plato preferido de los niños,  era un plato que se presentaba como plato único, es decir no había elección, o comías lentejas o no había otra cosa, también se suele referir a que aceptes algo tal como es, sin matices. Quizás se presentaba como plato único, por su gran contenido en hierro, minerales,  éste tan necesario sobre todo y fundamentalmente para prevenir la anemia en los niños, la cual estaba bastante extendida en mi época, allá por los años 60. En aquella época, no existían o no eran habituales los complejos vitamínicos de ahora y por ello, la salud de todos y fundamentalmente en los niños, se basaba  en  leche natural, legumbres y verduras en especial las espinacas, cuyo referente fundamental para los niños era la fortaleza de Popeye, que para quien no lo sepa era un marino dotado de una fuerza monumental, producida por las espinacas.

Dicho todo esto a modo de introducción, voy a hablaros de las lentejas, su procedencia, sus variedades y propiedades y por último una receta que a mi modo de ver es la más clásica de todas, que no es otra que las lentejas pardinas con chorizo.

Procedencia y origen de la lenteja

“EL CULTIVO DE LA LENTEJA se considera como uno de los más antiguos con unos 8.000 a 9.000 años de antigüedad. Sus orígenes se centran en Irak donde se extendió a los países limítrofes como Grecia, Bulgaria etc. Más tarde fue introducida en Europa donde se difundió al resto de los países y como cultivo reciente en América.
Se piensa que en Egipto allá por el año 2.200 a.C se utilizaba ya la lenteja como cultivo y también su uso para preparaciones alimenticias. En definitiva Egipto fue el foco de expansión para el resto de los países.”

Distintos tipos de lentejas

Pardina: es de pequeño tamaño, desde mi punto de vista es de las más sabrosas y mas agradecidas para cocinar. Es de las que llevan menos tiempo para cocinar, pues yo ni siquiera las pongo en remojo. Hay quien dice que hay que ponerlas en remojo como mínimo de 3 o cuatro horas antes de ser cocinadas. Personalmente yo he probado hacerlas de las dos maneras y no hay diferencia apenas, todo lo más puede haber 10 o 15 minutos más de cocción si no se ponen a remojo.
Rubia Castellana: Es una lenteja de un considerable tamaño, comparada con la pardina. Tiene un color verdoso claro y es una de las más consumidas en España. Necesita de 8 a 12 horas de remojo.

Rubia de Armiña: se diferencia de la Rubia castellana en que es de mayor tamaño tiene un color amarillento y es de menor consumo que la castellana. Al igual que la anterior, es necesario un remojo de 8 a 12 horas previo al cocinado.

Beluga: Es una lenteja que se está poniendo de moda por su aspecto, en la alta cocina y restaurantes especializados, de un color negro brillante y que a mí personalmente me dice poco una vez cocinada en cuanto a su sabor, reconociendo que su aspecto resulta elegante y de fácil presentación.

Verdina: Es una lenteja procedente de Valladolid, Palencia y Burgos. Es una lenteja rica, no suelta la piel y se suele utilizar principalmente como guarnición o en ensaladas.

Lentejas rojas: Es muy parecida a la pardina en tamaño pero llama la atención su color rojo, No tienen hollejo y es muy apropiada para aquellas personas que les sientan mal las legumbres. Su uso está indicado para cremas, puré o sopas.

Propiedades Nutritivas:

Hidratos de carbono 65%
Grasas (triglicéridos) 0.8 mg/Kg

Vitaminas:
Riboflamina 0.33 mg
Tiamina 0.46 mg
Niacina 1.3 mg

Proteínas:
Globulinas 70%
Gluteínas 10-20%
Albúminas 10-20%

Autor: Miguel Lafuente López